Pocos equipos encarnan tan bien la historia del baloncesto como los Philadelphia 76ers. La franquicia nació en 1946 con el nombre de Syracuse Nationals, uno de los miembros fundadores de la liga. En 1963 se trasladó a Filadelfia y adoptó el nombre que la haría inmortal, los 76ers, en homenaje a la Declaración de Independencia firmada en la ciudad en 1776. A lo largo de su historia, el equipo de la ciudad del amor fraternal ha conquistado tres títulos NBA —en 1955, 1967 y 1983— y ha alineado a algunos de los jugadores más grandes que ha dado este deporte.
El hogar actual de la franquicia es el Xfinity Mobile Arena (durante años conocido como Xfinity Mobile Arena), un pabellón con capacidad para unos 20.478 espectadores situado en el complejo deportivo del sur de la ciudad. Allí, generación tras generación, la afición de Pennsylvania ha visto desfilar a algunos de los jugadores más icónicos y queridos de la historia del baloncesto. Repasar las grandes leyendas de los 76ers es, en realidad, repasar buena parte de la historia de la NBA. Si quieres conocer la franquicia al completo, puedes empezar por nuestra página dedicada a los Philadelphia 76ers.
La grandeza de los 76ers se forjó en torno a algunos de los nombres más legendarios de la historia de la NBA. Jugadores que no solo ganaron títulos, sino que cambiaron la forma de entender el baloncesto y convirtieron a Filadelfia en una de las ciudades más apasionadas del deporte estadounidense.
Wilt Chamberlain es considerado por muchos el jugador más dominante de la historia y, sin discusión, una de las mayores figuras que ha vestido la camiseta de los 76ers. Con Filadelfia conquistó el título de 1967 al frente de uno de los mejores equipos jamás reunidos. Plusmarquista de registros imposibles —incluido su mítico partido de 100 puntos—, su fuerza física y su talento marcaron una época. Su impacto definió para siempre el carácter ganador de la franquicia.
Julius Erving, apodado "Dr. J", llevó el espectáculo y los mates aéreos a otra dimensión y se convirtió en el icono de los 76ers de los años 70 y 80. Junto a él, el pívot Moses Malone, tres veces MVP de la liga, fue la pieza que faltaba para conquistar el título de 1983, en una de las campañas más dominantes de la historia ("fo', fo', fo'"). Juntos, Erving y Malone formaron una de las parejas más recordadas y queridas de Filadelfia.
Pocos jugadores han conectado con la afición de Filadelfia como Allen Iverson, apodado "The Answer". Base diminuto pero de un coraje inmenso, fue MVP de la liga en 2001 y llevó él solo a los 76ers a las Finales de la NBA aquel año. Anotador prolífico y cultural icono dentro y fuera de la pista, su garra y su crossover lo convirtieron en uno de los rostros más respetados y queridos de toda la franquicia.
La historia de los 76ers no empieza con Iverson. Desde los primeros años, mucho antes de la era moderna, la franquicia ya contaba con jugadores que dejaron una huella imborrable:
Estos nombres recuerdan que la grandeza de Philadelphia se construyó durante décadas, ladrillo a ladrillo, y no de la noche a la mañana.
Ninguna lista de leyendas de los 76ers estaría completa sin Charles Barkley. Apodado "Sir Charles" y "The Round Mound of Rebound", fue uno de los ala-pívots más dominantes y carismáticos de su época. Pese a no llegar al metro noventa y ocho, fue un reboteador descomunal y un anotador imparable que llevó a los 76ers con orgullo durante los años 80 y principios de los 90. Su personalidad arrolladora dentro y fuera de la pista lo convirtió en una de las figuras más queridas de Filadelfia, antes de seguir una larga carrera como una de las voces más reconocibles del baloncesto.
La identidad de los 76ers nunca se entendió solo en ataque. La defensa fue siempre una seña, y dos nombres la representan a la perfección:
Si algo distingue a los 76ers del resto de la NBA es la intensidad con la que su afición vive el baloncesto. Filadelfia es una de las ciudades más apasionadas y exigentes del deporte estadounidense, y su público ha sabido reconocer siempre el esfuerzo, la garra y la entrega por encima de cualquier otra cosa. Esa conexión entre el equipo y la grada es una de las grandes señas de identidad del club.
En la última década, esa fe quedó resumida en una frase que dio la vuelta al mundo: el "Trust the Process". Durante años de reconstrucción, la afición confió en un proyecto a largo plazo que terminó dando frutos con la irrupción de Joel Embiid y de toda una nueva generación. Esa paciencia, esa lealtad y esa esperanza colectiva forman parte del ADN de los 76ers tanto como sus tres anillos y sus grandes leyendas.
Más allá de los nombres propios, lo que de verdad hace especiales a los 76ers es su cultura. El orgullo de ciudad, el trabajo, el respeto al rival y la pasión por el juego son valores que se han transmitido de generación en generación, desde Chamberlain y Erving hasta los jóvenes que hoy rodean a Embiid. Esa continuidad explica por qué Filadelfia es, desde hace décadas, una de las plazas más respetadas y temidas de toda la NBA.
Esa misma cultura es la que mantiene viva la conexión entre la afición y el club. En el Xfinity Mobile Arena, los aficionados no solo aplauden las canastas: reconocen el esfuerzo, la ayuda defensiva y la entrega colectiva. Asistir a un partido en Philadelphia es, en cierto modo, asistir a una clase de baloncesto vivido con pasión, heredada directamente de las leyendas que construyeron la franquicia.
Otro rasgo que define la grandeza de los 76ers es el vínculo con la ciudad. Jugadores como Julius Erving, Allen Iverson o Charles Barkley quedaron para siempre asociados a Filadelfia y a Pennsylvania, convertidos en auténticos símbolos locales. Esa identificación entre estrellas, club y afición es, quizá, el ingrediente más difícil de imitar de toda la fórmula del éxito. Por eso, cuando se habla de las leyendas de los 76ers, no se habla solo de talento o de títulos, sino de una manera de entender el deporte que ha convertido a la franquicia en un modelo respetado en todo el mundo.
El presente y el futuro de los 76ers giran en torno a Joel Embiid. El pívot camerunés, fruto del célebre "Trust the Process", se ha convertido en la piedra angular de la franquicia. Con su tamaño descomunal, su juego completo de cara al aro y desde el perímetro y un talento poco común para un jugador de su envergadura, "The Process" devolvió a Filadelfia al centro de atención de toda la NBA y fue elegido MVP de la liga en 2023. La afición de Filadelfia sueña con que sea él quien escriba el próximo gran capítulo de esta historia, igual que hicieron Chamberlain, Erving e Iverson en su día.
Las leyendas de ayer y las estrellas de hoy comparten la misma cancha mítica del Xfinity Mobile Arena. Si te apasiona esta historia, descubre también cuánto cuesta vivirla en directo en nuestra guía sobre el precio de las entradas de los 76ers, o aprende a organizar tu visita paso a paso con nuestro artículo sobre cómo ir a un partido de la NBA en Philadelphia. Y para no perderte ningún encuentro, consulta el calendario de noviembre de 2026 o repasa el resto de artículos de nuestro blog.
Ver a los 76ers en directo es sentir, en cada posesión, el peso de casi ochenta años de baloncesto y de tres anillos. Las leyendas siguen vivas cada noche que el equipo salta a la pista, y la mejor forma de honrarlas es estar allí para animar a la nueva generación.
🎟️ Entradas Philadelphia 76ers 2026-2027
Recibe un aviso cuando bajen los precios.